22 jun. 2009

Regalos perdidos. Por Isabela Ceja

Te leo y suspiro, suspiro porque llegan ráfagas de recuerdos,terremotos de emociones y la visita de Khaos.

Me siento a mirar por la ventana, contemplo como se derrumba todo y clamo y te grito que me ayudes porque todo se desmorona, descubro que no me escuchas porque mi voz se ha vuelto un susurro, un cuchicheo lleno de llantos y bramidos casi imperceptibles.
Intento cambiarme de lugar, de ventana, de sonido, pero nada, el único que me escucha y responde es Ares, mis ganas se acaban y solo me queda abrazar al silencio.

Artemisa me acompaña a la cama, me sumerjo en la sabanas con la esperaza de llegar a mi cita con Morfeo y pedirle que me lleve a tu lecho. Comenzamos el viaje y apareces, solo que he olvidado que soy presa de tus parlamentos, olvide que en los sueños no se habla, porque ya todos tenemos nuestros diálogos repasados, con tristeza espero que logres leer la melancolía de mis ojos y recuerdes que hay una Diadres atrapada en mi que te necesita.

Apolo emerge y el tiempo se acaba, despierto, abro mis sentidos y me acerco un poco al filo de la ventana, esperando tener éxito, pero el bullicio de Eris con el de una Quimera que solo vomita y despotrica fuego me impiden pensar en un nuevo plan.

Necesito un plan, te necesito aquí.
Quizá solo perdimos la flecha que hace tiempo nos regalo Cupido, quizá solo haya que encontrarla o quizá sin querer la destruyeron los dioses que han pasado a nuestro lado este ultimo mes.



Carta de una ninfa extraviada.

1 comentarios:

Lobsiris dijo...

Hola, muy agradable el escrito y muy buena la idea. Incluso creo que aún da para mucho más.

Me confunde la mezcla de dioses griegos y romanos, aunque hay equivalentes creo que estaría mejor quedarse con "eros" en lugar de "cupido".

Por cierto el nombre "Khaos" como lo pones me ha causado un poco de conflicto, pues yo lo transliteraría como "Chaos".

Y ya me salí del tema, pero me agradó en general.

Por cierto, qué graciosas peleas se hacen en la cajita macabra esa haha.

Un abrazo a todos.

-Octavio-