3 jun. 2009

Canto a tu cuerpo

Nunca ha sido cierto
que se caen los cielos
que se parte tu cuello
y se aferran tus dedos a los dedos del viento.

Nunca será verdad que la verdad nace entre tus pechos
mucho menos
que los minutos cuentan gotas y soles desde tus besos.

No será cierto que los relámpagos crecen al desvelo de tus párpados
ni que las flores germinan en tu vientre
polen y giraldas
abriles sin martes, martes sin tus lágrimas.

La única verdad es la verdad de tu cuerpo
que alza el llanto de mi sombra
cual sombra
triste y relampagueada
cual sombra
roída sobre tu espalda.

Encuéntrame entonces
un sepulcro entre tus murmullos
un canto entre tus labios
un sirio entre tus manos.

Encuéntrame entonces
la noche que me lleve a tu nombre,
la paz de los sepulcros.