28 jul. 2009

Ella mató al amor.

No tenía nada que perder, por lo menos antes de aquel momento. Ahora que lo pienso fue un vil estupidez, no había necesidad, díganme, acaso no es de molestarse que todo este bien, sí, bien, tal cual moralismo y, que de pronto, este mal, sí, también hay que decirlo así cual diabolico significado, porque no nada más por que ella vistiese de angel significaba que no fuera el pinche diablo, vamos, es bien sabido que la figura satánica es mostrada a travez de siglos como la belleza efímera que devora las almas, así, justamente con esa imagen quiero que se queden de ella. Pero ese no era el problema, a mí no me asusta el diablo, en todo caso me daba más miedo Dios, porque si antes de aquel acto ya era medio cabrón, después, seguramente me pisotearia con su solemne talón hasta hacerme añicos.
No debí haberle invitado aquel trago, pero si a reclamaciones pasadas nos fuéramos, debí masturbarme esa mañana para no haber tenido ganas de coger, pero si mis ideas filosóficas se ponen rudas, no debí haber nacido para no haber realizado aquella pendejada. Papá, mamá, alguno de los dos, o ambos también tuvieron la culpa por haberme hecho tan pinche neurótico. Era solo una cerveza y una cogida. Además pensándolo bien ni me alcanzaba para pagar el privado, menos el hotel, con los cincuenta pesos que me cargaba sólo dejó en claro los buenos roznes que nos dimos, pero ese fue el preámbulo de todo. No fueron ni cinco minutos, ya la tenía bien dura, ya andaba bien pedo. Ella no, sé claramente que ella tenía todo calculado, no les digo que es el pinche diablo, y lo digo en presente porque sé que un ronda por ahí, porque el mal es inmortal. Yo ya no quería pedir otra cerveza, si ella lo hubiese sabido se habría dado cuenta de que no lo hacía no porque ya no se me fuese a parar, sino que ya no tendría para pagar por su amor, maldita sea la ignorancia maldita. La muy estúpida rompió con el ciclo sagrado del faje, tiró la cerveza, licor sagrado,Dionisio debió escupirle la cara en ese preciso momento,pero no sucedió nada, sólo se derramó aquel vital liquido hasta desaparecer entre mi entrepierna.Entonces comprendí, ya no habría amor, ya no habría futuro, ya no habría un mañana.
-Esto fue lo que declaro el cabrón señor.
-¿Así tal cual?.
-Bueno, no precisamente, lo último lo cambiamos por aspectos de esteticidad, además lo que dijo en realidad altera un poco el proceso de la historia.
-¿Pues qué diablos dijo?
"... ella derramo su cerveza en mi pantalón y tras sentir ése frió burbujeo en mi entrepierna , mi escalofrío no tuvo otra opción que pedirme que le matara. Y entonces mis manos la estrangularon. "

1 comentarios:

**aeromusa ya no vive aqui** dijo...

maldita maldita porque tira el alcohol???

aplausos sr. Garba infrarrealista, zuzio y arjonezco.