25 jul. 2009

Escalofrió por Luis Vaca.

Había entrado en ese bar con la única firme intención de tomar un par de tragos y llegar a tiempo para la hora de la cena con la familia de mi novia. Una heineken por favor, dije al hombre de la barra.

No tenia la intención de hablar con nadie, solo buscaba relajarme, siempre me pongo nervioso antes de conocer a los padres de mis novias. Miraba el televisor instalado en una esquina del techo en la parte norte del bar, trataba de concéntrame en el partido de fútbol, entonces escuche una voz sumamente seductora, un tono parecido al de la pelirroja que sale en Roger Rabbit.
Ella dijo: Citrus Martíni por favor. Como por impulso o más bien por instinto gire mi cuerpo. Quede pasmado con esa silueta. Ella agito su bebida, sonrió, dejo uno de sus zapatos apoyado sobre la punta del sexy tacón que tenía por calzado. Yo me estremecí con la imagen. Le pedí al tipo de la barra que le diera otro trago de parte mía, y al escuchar su Gracias, yo quede totalmente pagado. Esa voz me estaba volviendo loco. Le pregunte -¿Qué haces sola en un este sitio?
-De paso, nada en especial. Empezamos una plática de esas totalmente random, hasta que ella dijo: -¿Me quieres coger verdad? En ese momento yo había tomado de mi cerveza y casi le escupo el trago sobre su escote de la risa sorpresiva que me provoco –No, bueno si, pero no de ese modo, bueno si, pero me has tomado por sorpresa.

Salimos de ese bar, mi departamento estaba justo en la esquina, así que lo propuse, ella accedió.

Llame a mi novia, le dije que un amigo estaba en la cárcel y que como buen abogado tenia que atender al llamado, que la profesión es caprichosa y que soy muy ético. Ella acepto mi pretexto como verdad y me dijo que en otra ocasión podría conocer a sus padres.

Estaba emocionado como un niño de secundaria cuando se va coger a la “buena” del salón, mis ojos brillaban y sentía como latía mi corazón. La tome de la mano y caminamos hasta mi departamento. La dosis empezó en el ascensor, yo vivo en el piso 8, me percate que lo abrieron como en el 4, pero no nos importo, seguimos en nuestro asunto y la prudencia del inquilino que decidió tomar el próximo ascensor después de ver ese espectáculo nos ayudo a subirle de tono.

Llegamos, se sentó en mi reposet cruzando la pierna, movía el tobillo de su pie derecho como llamándome. Fui al refrigerador, solo tenia cervezas, destape un par.

Ella se puso de pie para recibir la bebida, una vez mas dijo ese gracias que me enloquecía, y aproveche la ocasión para darle un generoso agarrón de nalgas.

Nos sentamos en el comedor, me miraba jocosamente a los ojos, mordía sus labios, pasaba sus dedos entre sus cabellos, reía, me enloquecía. Fui por otras 2 cervezas, con las que daría por terminada la plática para pasar a lo que originalmente habíamos acordado que iríamos a mi depa: coger.


La cervezas estaban llenas, ella se paro para ir al baño, le indique la ruta que era bastante obvia, al ponerse de pie ella derramo la cerveza en mi pantalón y tras sentir ése frió burbujeo en mi entrepierna, mi escalofrió no tuvo otra opción que pedirme que la matara.

Y entonces mis manos la estrangularon.

2 comentarios:

**aeromusa ya no vive aqui** dijo...

c o g e r
y matar
que buena combinación...

**aeromusa ya no vive aqui** dijo...

El personaje es rete ñoño y termina matando, sin embargo a no ser que sea por la limitante de palabras, las descripciones son pobres (oiga usted describame a la morra con hartas señales o lo que estaban haciendo en el elevador)

"me has tomado por sorpresa" ok yo no he escuchado a nadie que use esa oración.

Bueno solo eso... jio!!!