8 nov. 2008

En la complejidad de una cama. Jaime Garba

En la ficción de tu cuerpo estaba yo sumergido
Tan atento, tan eterno como la vida de tu piel,
Suave, completamente bella, inhumana,
De diosa bañada en cielo
Cielo que no dormía, te admiraba.

Y mis manos pedían recorrerte suavemente,
Como dos ramas que crecieran sin parar
El infinito no era el destino
Eran tus pechos que serían mi mar.

Las ideas no podían vivir,
Deseaban morir y correr junto a ti,
Empapar tu sonrisa de lógica suave
Pues de pronto esperaban partir y no regresar

Sigues ahí tan pura como si no nacieras de instantes
Como si tus labios no fueran jamás a hablar,
Y yo tan cerca y tan lejos mi dama,
Respiro tu ritmo, respiro a tu alma.

Extraordinaria, completa, melodiosa,
Tiemblas y me haces temblar,
Cuanto deseo hacerte el amor con un beso
Cuando nuestros cuerpos se incitan a amar.

Fantasías, son fantasías,
Pues eres misma imposible realidad,
Porque mis ojos conectan tus ojos
Y entre ambos solo existe un sueño, nuestro sueño

Desde tus pies estéticos, hasta tus cabellos inhibidores
Aquellos que cubren del frió a tus pezones cohibidos
Hasta tus caderas que se esconden curiosas
Mi dama te amo, por cualquier rumbo de ti

Amarte, amarte, es una gloria,
Es un triunfo que no necesita batalla
Y tenernos, tocarnos es aquella victoria
Que los cuerpos gozan, más allá del placer.

No hay lujuria, jamás existió,
No es necesaria y Dios no la inventará,
Por que el amor no invita demonios
Tu mi ángel, y yo tu guardia, crearemos el paraíso…
En la complejidad de una cama

1 comentarios:

Azul dijo...

me encanto¡¡¡