16 ene 2009

Tour del dolor ajeno. Jaime Garba

Para qué crear poesía, insuficiente sería creer que con estas palabras bastarían para sellar todo, pero no cabe otra prueba, no para mí, no porque la cobardía cobró un tinte de enfermedad mortal, de dominio sobre lo que tu llamas cuerpo.
No me diste ni siquiera la oportunidad de un trillado día de lluvia, ni la posibilidad de confundirte con alguien más, fuiste tan certera, asesina serial de mis cientos de vidas. Sí, no debería reprocharte eso, tu me diste esas vidas, es cierto, tu creaste el día, la noche y la casualidad de las palabras, reinventaste el sexo, tan claro, imperfectamente perfecto, tan sensual e inaudito, pero no puedes pretender que un hombre, tan simple como yo intente reincidir a una vida sin lo más importante. Sería como una noche sin fondo negro, sería ilógico, como si el aire dejara su propósito, dime, dime quién viviría, y si alguien lo hiciera, que sentido tendría.
El cielo ahora ni siquiera sería un destino aceptable, y el infierno ese del que tanto hablan parece tan parecido a esto que solo llamo vida por protocolo.
Diría que me marcho, pero ya no estoy aquí, estoy tan distante que no me puedo ver ni a mí mismo, aunque la fluorescencia de mis pensamientos irradien verdades a medias, ni aunque en este momento las pulsaciones de mi cuerpo se estén desvaneciendo deprisa, incongruentes al paso de los segundos, de los flashazos de características misteriosas.
Abro mis brazos a la nada porque es lo único que me queda, porque en la yema de mis dedos existe el único respiro honesto de mi existencia, porque cuando éste, mi último segundo de gloria termine seré un recuerdo en las almas que estarán ya muertas, y tu sentada tranquila esperando la próxima cita, del tour del dolor ajeno.

11 ene 2009

Bilis Pecaminosa. Isabela Ceja

Comencé por vomitar trocitos de adjetivos altisonantes, escupí una y otra vez garabatos amarillos y mientras mi cara palidecía por esa ansiedad estúpida. Mis mejillas recuperaban su color para no perder el feeling de todo el coraje que recorría mis venas. Decidí tomar un break de aquel estado de ánimo que me abrumaba con tanta intensidad y, al mismo tiempo deformaba mi cara con cada segundo que pasaba; mi frente comenzó a coleccionar líneas gruesas y arrugadas, éstas aumentaron mas y mas. Mi quijada tensa sólo agudizaba mi manera de fumar y mi cajetilla suspiro al contemplar su corto tiempo de vida.

-¿Cuál crees que sea el peor de los pecados? -Le pregunté a la taza que posaba ante mis ojos; el café que estaba aguardando dentro de ella comenzó a temblar y comprendí que su respuesta era : Ira. -No es para tanto- le respondí- No lo quiero matar, mi falta de creatividad para el sadismo es muy pobre y mi ganas de venganza, muy vagas.

Una ves más el nivel de la taza o, mejor dicho, de su contenido, subió tan rápido que por poco se desparrama.
-A ti te viene bien la Soberbia – le dije con cierta insolencia a la cafeína que ya circulaba por todo mis cuerpo- eso de andar diciendo que alteras los nervios déjaselo a mi Padre , llevo bebiéndote más de una década y nomás no pasa nada.
Mi panza comenzó a gruñir.
-No te alebrestes , solo trataba de incluirte en el debate, pero si tus nervios no te lo permiten pues no y ya.

La nicotina que había estado atenta desde el principio toció suavemente y con un aire de arrogancia dijo- Yo creo que el mejor pecado es la Avaricia, mira que desear tener fervientes seguidores a costa de sus vidas, ofrecer a cambio efímeros momentos de placer, pretenciosos niveles de status, apostarle a sus cantidades de estrés y sentir ese tremendo éxtasis cuando me toman con deseo aquellas mañanas de invierno o esas madrugadas en el After. -Es, tan… sublime.

¡Ah! Casi puedo asegurar que la Lujuria me envidia, cuando después de una exitosa ronda de placer, soy yo, aquella deliciosa cereza la que termina por adornar el fin de sus noches.

Solté una tremenda carcajada, la miré y con ganas de sarcasmo excreté. -Definitivamente eres tan soberbia como la cafeína, solo que tu te adornas sola.
Me miró y me dijo- Di lo que quieras pero no soy yo la que sostiene entre sus dedos un Marlboro.
De repente el bullicio que me acompañaba esa noche desapareció y las miradas se posaron en la igualada y desafiante nicotina. En ese instante, nuestras sonrisas chocaron estruendosamente y supe que nos habíamos hecho enemigas, mis dedos soltaron el cigarrillo casi nuevo en ese cenicero incoloro y dije.
–Blofea lo que quieras querida -fue lo único que mis labios soltaron.
Aquel enorme trozo de pre-cáncer se consumió dejando a su paso una enorme, casi kilométrica colilla gris.

El silencio incomodo surgió, ¿Pero qué pasa? –pregunté - Yo aún tengo un poco de bilis atorada y ninguno de ustedes me ah convencido de pecar.

-¿Pereza? -Mmm… no eso déjalo para el domingo.
-¿Gula? - no, eso guárdalo para mi depresión.
-¿Envidia? – No, ésa que se la queden los feos.

Nos queda Lujuria, ¡Ah! Sólo de nombrarla mi ira comenzó a desvanecerse y mi entrepierna comenzó a mojarse.

Los invitados que me acompañaban esa noche se sonrojaron, excepto cafeína que con los nervios al borde de un ataque y con un miedo tremendo de poder terminar como aquella colilla, decidió romper con toda regla (del manual “orgullosamente adicción”) y entre sollozos me advirtió que debíamos terminar con nuestra cita, porque de lo contrario su amiga gastritis llegaría sin previa invitación a incomodar nuestra entrañable cena casi romántica.

Esa noche, después de aquella velada con tanta deseable adicción, llegue a la casa, donde tú, no me esperabas ni con una jodida llamada en el buzón de voz, donde mis pantaletas ya solo estaban mojadas después de ser lavadas, dónde mis ganas acabaron por engañarte con él, esé hermoso vibrador que se postraba para mi en el estuche prohibido, lo saque con delicadeza le puse unas pilas doble AA y termine viendo XXX.
Mi ira solo se convirtió en una agresiva lujuria, mi humedad prometio castigarte la próxima ves que te viera y yo con tanto orgasmo eh olvidado ya tu nombre.

Cita de un libraco que me prestaste (ja ja) : "La ira aparece en el individuo como un apetito desordenado de la venganza".

10 ene 2009

..... por: ¿quieén? ha si, el jaimillo, ese el jaime garba

la poesia de carmona me parece estupida, prejuiciosa, absurda
y vaya que la poesia es todo menos eso,
ha si, tambien la gente me parece absurda, mediocre sobre todo,
sí,sí,sí estoy ebrio, pero quién no lo esta
la diferencia es el esfuerzo,
en que las letras parescas finamente puestas,
que putas da?, quien siente el tacto del teclado
ni que fueramos Leñero,
ese cabron si era escritor, no chingaderas
escribía a maquina viejita, diría mi "aguelo".
a, ando pedo y quería decir cosas, así de simple, cosas,
como qué?, como que el país es una mierda, sí, como el
Colombia de Vallejo, sí ese que yo viví ayer, sí,
como mis amigos comunistas que vendieron sus ideas al amor,
que putas, al amor, que demonios, yo amo, pero no vendo, solo rento mis ideas
y eso al mejor postor.
Creo que estamos muy jodidos, verdaramente muy jodidos,
ni modo, pero soy feliz.
si corranme del colectivo, no se, corranme de algo, va que diablos
jaja, una disculpa, mejor no, un saludo a todos. y a nadie.

6 ene 2009

Prólogo y epílogo. Laura Avalos

¿Tienes fuego…?

Vamos a violentar esta página. Masacrémosla.
Llenemos de verdades a medias este espacio en blanco, verdades que los perdedores, perdón, quise decir los románticos como tú y como yo les agrada tanto.
Engañar tiene su chiste, perdón de nuevo, quise decir, escribir tiene su chiste. (No pediré más perdón)


(Primer Acto)
Escribo mientras el cielo se cae a escupitajos. A veces violentos, a veces amorosos. Me detengo a media calle para esperar a un rayo. Pero hasta para el cielo me he vuelto invisible (que no es lo mismo que invencible). El fuego se rinde bajo el agua, y yo, un fuego lento a medio prender, que sobrevive al temporal de la vida.

(Intermedio)
“toda petición es un poema,
…todo poema es una petición”
Después de unos tragos contigo, en esa cantina perdida entre luces parpadeantes, sucia de nostalgia y con la música atestando los ceniceros. Te miro entre los mezcales, mientras me desabrocho el pecho, sacando el corazón, lo pongo sobre la mesa. Y tu me observas soltando un certero y calculador “¿Y?”, que responde todas mis incertidumbres. Alzo mi vaso observando al mesero, “Por favor traiga mas hielo, para poner el corazón a enfriar”.

(Segundo Acto)
Mataron a un gato. A veces pienso que se sube a mi cama para ronronear bajo las sábanas, me despierta cuando por fin logro conciliar el sueño. Pero recapacito, esto no es verdad, es simplemente el vacío entre las piernas que dejas después de subir a tu auto.
Entonces me siento tan frágil, como un libro de poesía a punto de leerse, cuando tú y tu risible urgencia se despojan de ropa y prejuicios, para silenciarme antes de leer cualquier figura literaria, por que bien lo sabes es mejor hacer metáforas sobre la cama a leerlas en voz alta.

(Prólogo y epílogo)
Puedo mirarte fijamente. Y arriesgarme a enamorarme. ¡Vale la pena bajar los escudos por una sacudida eléctrica! Al fin y al cabo ¿quién soy yo para evitar un ritual creado tan sólo para mantener viva la raza humana?
¿Quién para evitar el gozo intermitente, fugaz, “aurorezco” que provocas al tocarme la espalda y cuestionarme?
- ¿Tienes fuego?
(¿Lleva esta petición un oscuro y escondido secreto?)

…yo
Aquí estoy, a fuego lento.

4 ene 2009

v e r b o. Laura Avalos

ver. hablar. oir. soñar. aspirar. buscar. encontrar. jugar. besar. oler. reir. leer. desentender. llorar. enojar. dejar. regresar. olvidar. perdonar. omitir. ignorar. tocar. morder. araniar. desvestir. apretar. entender. coger. gemir. recoger. levantar. mover. respirar. exhalar. terminar. repetir. reconsiderar. determinar. comprometer. anular. borrar. dejar. engañar. desconocer. aprender. sofocar. liberar. seducir. mentir. rasguñar. lamer. patear. carcajear. succionar. arrebatar. cachondear. transmochar, verbear

el amor es puro verbo...

PD: fidelidad no es verbo,... yo solo decia