14 feb. 2010

Antónimos sinónimos

México,
mayo de 1967

Romina:

Te odio. Cada día que pasa no hago más que odiarte hasta cansarme. Me tiene sin cuidado si mi odio hacia ti te es indiferente, idiota o inútil; porque mi sentimiento de odio es puro, real, intenso… es un obsequio que te hago con sinceridad por haberme humillado como lo hiciste. Puedo imaginar cómo te burlas de mi odio, pero eso es algo que ya a estas alturas no me otorga más que placer, pues de algún mínimo modo logré hacerte reír y eso es algo que jamás podrás negar.

No necesito absolutamente nada de ti. No quiero saberte cerca, sana, viva, feliz… sólo quiero que por tus venas demoniacas corra mi odio en todo su esplendor.

Así es, Romina… ya lo habrás supuesto. Al fin lo superé y he transformado esa estúpida mentira en odio puro y sincero.

Te odio.

Gilberto.


India,
diciembre de 1970

Gilberto:

Lamento todo el daño que te pude haber provocado. Sólo quiero recalcarte una cosa: es verdad, me odias. Sin embargo, lamentablemente, no transformaste nada; de haber sido así, mi persona te causaría indiferencia, no odio.

Aún estás a mi merced.

Romina.

2 comentarios:

BESSIE CERÓN dijo...

jijiji

lizze

aeromusa dijo...

hahahaha
aplausos sr. Yosh... asi debe ser ajua!!