20 may 2009

Adios a Mario Benedetti. Luis Vaca


Con

y sin nostalgia partió Mario Benedetti, quien sin duda siempre será uno de los escritores que mas influenciaron no solo mis letras, también mi vida.


Recuerdo mis primeros acercamientos a su literatura, particularmente su poesía, yo era apenas un adolescente y memorizaba un par de versos, que después recitaba deformados a la primera jovencita que se me pasara por el frente.


Estoy en deuda contigo por tantas cosas, desde los besos insípidos de aquellas colegialas, hasta la formula mágica de tu táctica y estrategia; hablar y escuchar, construir con palabras un puente indestructible, vaya sabiduría la tuya, vaya sabiduría.


Mario debiste ser un éxito con las chicas, Mario; le decía al viejo cuaderno de poesía; ¡quiero ser poeta!,¡quiero ser escritor!; pasaron los años, los textos y hoy me encuentro con la noticia de tu partida.


Mario, el rebelde, el poeta, el narrador… tu táctica dio resultado, te has quedado en el recuerdo de muchos lectores que te vamos a extrañar. Gracias.


La obra de Mario Benedetti es muy extensa, pero aquí les dejo el poema con el que lo conocí.


"Uno no siempre hace lo que quiere, pero tiene el derecho de no hacer lo que no quiere"

HOMBRE PRESO QUE MIRA A SU HIJO


Cuando era como vos me enseñaron los viejos
y también las maestras bondadosas y miopes
que libertad o muerte era una redundancia
a quién se le ocurría en un país
donde los presidentes andaban sin capangas
que la patria o la tumba era otro pleonasmo
ya que la patria funcionaba bien
en las canchas y en los pastoreos

realmente botija no sabian un corno
pobrecitos creían que libertad
era tan sólo una palabra aguda
que muerte era tan sólo grave o llana
y cárceles por suerte una palabra esdrújula

olvidaban poner el acento en el hombre

la culpa no era exactamente de ellos
sino de otros más duros y siniestros
y éstos sí
cómo nos ensartaron
con la limpia república verbal
cómo idealizaron
la vidurria de vacas y estancieros

y cómo nos vendieron un ejército
que tomaba su mate en los cuarteles

uno no siempre hace lo que quiere
uno no siempre puede
por eso estoy aquí
mirándote y echándote
de menos

por eso es que no puedo despeinarte el jopo
ni ayudarte con la tabla del nueve
ni acribillarte a pelotazos

vos sabés que tuve que elegir otros juegos
y que los jugué en serio

y jugué por ejemplo a los ladrones
y los ladrones eran policías

y jugué por ejemplo a la escondida
y si te descubrían te mataban
y jugué a la mancha
y era de sangre

botija aunque tengas pocos años
creo que hay que decirte la verdad
para que no la olvides

por eso no te oculto que me dieron picana
que casi me revientan los riñones

todas estas llagas hinchazones y heridas
que tus ojos redondos
miran hipnotizados
son durísimos golpes
son botas en la cara
demasiado dolor para que te lo oculte
demasiado suplicio para que se me borre

pero también es bueno que conozcas
que tu viejo calló
o puteó como un loco
que es una linda forma de callar

que tu viejo olvidó todos los números
(por eso no podría ayudarte en las tablas)
y por lo tanto todos los teléfonos

y las calles y el color de los ojos
y los cabellos y las cicatrices
y en qué esquina
en qué bar
qué parada
qué casa

y acordarse de vos
de tu carita
lo ayudaba a callar
una cosa es morirse de dolor
y otra cosas morirse de verguenza

por eso ahora
me podés preguntar
y sobre todo
puedo yo responder

uno no siempre hace lo que quiere
pero tiene el derecho de no hacer
lo que no quiere

llorá nomás botija
son macanas
que los hombres no lloran
aquí lloramos todos

gritamos berreamos moqueamos chillamos
maldecimos
porque es mejor llorar que traicionar
porque es mejor llorar que traicionarse

llorá
pero no olvides


18 may 2009

Fúmate un cigarro conmigo. Jaime Garba


"...Mi aire se acaba como agua en el desierto,mi vida se acorta pues no te llevo dentro. Mi esperanza de vivir eres tú, y no estoy allí..."


Mario Benedetti.

No hacía falta conocerte Mario.

Exilios que se abrazan (que se aplauden). Isabela Ceja

A mi la verdad si me da tristeza, como llanto bajito y melancolía de esa que no te sabe hasta que las compartes probando el misterio del otro; porque como que contigo aprendí chorro de cosas.
La primera vez que me fui de casa, papá hizo las pases conmigo regalándome un libraco tuyo, años después entendí que la tregua no era contigo ni con él, era con la vida, esta puta vida que no mas nos hace entender cuando volteamos la página y permitimos que todo siga su curso, porque si te aferras, ahí, ahí en ese instante, es cuando vales madres.
Puedo presumir y maldecir que fuiste el primer hombre en sacarme los cocodrilos y mocos no mas de leerte,¿te acuerdas?, fue esa tarde de primavera cuando cruzaste por esa esquina rota y me aventaste tantas lineas que mis lágrimas no pudieron soportalas y terminaron flotando ante tus hojas por dos cruciales semanas, jure que tendría una niña tan bonita como la que tu construiste, lo jure hasta que tu exilio me tiro y termine siendo yo la que se exiliara del mundo.

Una tarde la tía Yaya, llevo libros con olor a humedad a la casa, al irse, tú comenzaste a toser, por poquito la portada de doña Isabel Allende te gana el mes por poquito te dejaba entre los aromas del olvido, pero fueron tus cuentos los que una vez mas me hicieron regresar a ti, a tus lineas, a tu necesidad continua por contarme lo mucho que extrañabas tu Montevideo.

Fuiste mi favorito, mi terapia, mi amor más platónico y un día me enamoraste para siempre, con esas "letras de emergencia" que tuvieron que salir, con ese "te quiero" que desprendías de tu piel, con cada uno de los Inventarios que nos regalaste.

Me hubiera gustado tenerte unos añitos mas, unos libracos más; pero mi mayor felicidad es que fui tu novia, tu amante, tu amiga, tu nieta, tu hija, tu tormento, tu pañuelo, tu fan, tú... y lo seguiré siendo hasta que tus lineas se acaben, hasta que tu aroma en las letras se esfume, hasta que mis ojos miopes se cansen.

Gracias Benedetti, te lo dice tu viuda platónica, te lo dice en unas lineas nuevas que tu inspiraste. GRACIAS.

Mario. Laura Avalos


"Construir con palabras un puente indestructible..."
A tus letras no las alcanza ni muerte ni olvido

MARIO BENEDETTI
(1920-2009)

13 may 2009

Pensamientos de ultimo minuto. Laura Avalos

Y con las uñas largas
y los pensamientos cortos
y las sonrisas falsas
y el llanto eterno
te cogeré en el viento
para soltarte de nuevo
[ a u r o r a ]



El día es gris, sin una nube en el cielo, perfecto como una mentira bien contada y recibida sin reparo alguno. Hoy no te veré, y aun así llevo la esperanza escrita en mi cuaderno; salgo de la casa para internarme en el frío que inevitablemente me antoja un cigarro y una taza de café, mientras me cuartea la voz hasta silenciarme.

Imagino que todos los días serán iguales de ahora en adelante, pero es solamente intuición, jamás tendría el valor de adivinar el futuro, aunque inconscientemente lo haga.

Esperaba que hoy me miraras en silencio y habláramos un poco... No suelo gritar mientras caigo en un precipicio... eso lo sabes bien, incluso sabes cómo lo he esperado, que "quepas en mí, como el demonio de mi cuerpo" Me he puesto a pensar en todas las palabras que nos hemos dicho, en lo que has agregado a mi vida, en las caricias y besos que hacen falta por darnos, en tu mirada que esconde y desempolva secretos ya olvidados, en mi forma de enfrentar este mundo nuevo por donde me guias con tu mano, tus mentiras, tu sinceridad, tu inteligencia, tu ternura, tu violencia.


Entonces me doy cuenta de que me he enamorado, cómo lo he hecho del acto de escribir para mí, y para nadie mas, me he enamorado sin antecedentes, ni aspiraciones, con un amor seco, descarnado, total y exclusivo. Así acepto mi fragilidad ante este papel blanco, y confieso que amo cada palabra, cada tiempo, que te ha sobrado noche tras noche y que me has dado, en la infantil creencia de que ha sido únicamente a mi.


En tu ausencia me atrevo a decirte que te pienso, que los vacíos de mi vida los vas llenando lentamente con una creencia que va cobrando fuerza, como un fuego que todo lo va consumiendo lentamente. Solo en tu ausencia, me atrevo a decirte que mis manos ya huelen a ti; que no trazo caminos ni hago proyectos a plazos fijos, porque sé que el final de esta caída me llevará tus brazos, junto a tus demonios y miedos, tu cariño y el resto de tu piel.